
Ritmo de inercia, de esa capacidad de los cuerpos de seguir en su estado de movimiento o de seguir en reposo. El ritmo de mi ciudad durante el día, sus personas, sus autos; todos en constante movimiento, que disminuye durante el día para luego aumentar en la tarde. Flujos de distintas direcciones, que se cruzan en caminos y se entremezclan con tonos grises y apagados de la ciudad. Flujo constante, cruzado de la ciudad y sus tonos apagados.
Santiago. Sección 02.
1 comentario:
Estimado Sebastián, la solución cromática que propones posee una gran dinámica y espacialidad, dados los contrastes entre matices y tonos sobre el fondo blanco, sumados a la repetición de los módulos provoca en gran medida la efervescencia anunciada en tu fundamento, aunque como en otros casos, me llama la atención la organización simétrica que definitivamente le das a la composición de tu trabajo, esa simetría no esta advertida en tu fundamento, sin embargo adquiere bastante protagonismo en la propuesta.
Creo que aún quedan otras opciones de organización posibles de explotar buscando una mayor solidez entre el pensamiento y la obra (contenido/ expresión), por ejemplo ensayar un cruce entre los tipos de módulos, ahora propuestos en líneas verticales, con ello dándole una oportunidad a las diagonales atreviéndose a abandonar la seguridad de la simetría para indagar en aquellos territorios más caóticos de la composición, recuerda que a de ser el fundamento lo que sostiene a la obra y no necesariamente la geometría.
Felicitaciones.
Ricardo Pérez.
Profe.
Santiago.
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